¿SOMOS LOS CATÓLICOS
UNOS IDÓLATRAS?

Con ocasión de la Fiesta de Nuestra Señora de la Altagracia, se nota un movimiento de grupos sectarios, tratando de convencer de que los católicos adoramos a la Virgen, por lo que somos unos idólatras.

Es bueno que tengamos ideas claras para no dejarnos confundir. De ahí que tratemos de puntualizar sobre este tema.

Cada domingo los católicos del mundo entero repetimos en la celebración de la Eucaristía: "CREO EN UN SOLO DIOS VERDADERO". Esto significa que somos MONOTEÍSTAS, como los judíos y los musulmanes. Con la mayoría de los cristianos compartimos, además, la fe en un Dios que es una comunidad de Personas, la SANTÍSIMA TRINIDAD.

QUÉ ES UN IDÓLATRA

Un idólatra es aquel que cree que existen muchos dioses, los que representa por medio de imágenes o estatuas de muy diversas figuras, sea de seres humanos, de animales, de seres fantásticos y hasta de cosas.

Los idólatras son POLITEÍSTAS, es decir, que creen que hay muchos dioses.

Cuando Dios dio al pueblo de Israel los mandamientos, los descendientes de Abraham, Isaac y Jacob formaban, entre todos los pueblos, el único que creía en un solo Dios verdadero. Los demás adoraban una multitud de dioses y los representaban con los llamados ídolos o imágenes de esos dioses, por lo que se les llamó idólatras, o sea, adoradores de ídolos.

Para proteger a su pueblo de la tentación de la idolatría, que ejercía un atractivo muy fuerte en los israelitas, el Señor les prohibió todo tipo de imágenes, a fin de que no tuvieran la más mínima posibilidad de adorar dioses falsos.

LA LEY Y LA LIBERTAD CRISTIANA

Como recalca el apóstol Pablo multitud de veces, los cristianos hemos recibido de Jesús una luz nueva, por lo que dejamos de estar sometidos a la Ley del Antiguo Testamento, sobre todo en aquellas cosas que no eran fundamentales.

Por esa razón vemos que, bien pronto, los cristianos se sintieron libres para representar la figura de Jesucristo y de la Virgen y otros símbolos religiosos, por medio de pinturas, como todavía puede verse en las Catacumbas de Roma.

¿Es que los cristianos rompieron con la Ley para convertirse en idólatras? De ninguna manera. Lo que ellos comprendieron, y así nos lo transmitieron, es que lo importante es el espíritu y no la letra de la Ley.

Y que lo que está prohibido es la ADORACIÓN de cualquier persona, animal o cosa. Sólo podemos adorar a Dios.

EL ALCANCE DEL PRIMER MANDAMIENTO

Según algunos hermanos separados los católicos somos idólatras porque tenemos imágenes. Esto es demostrar una total ignorancia de la historia del Cristianismo y de la misma Biblia, la que interpretan a su modo y manera, a fin de poder atacar a los católicos.

¡Vaya manera de predicar el Evangelio de Jesucristo!

Si analizamos detenidamente lo que dice el capítulo 20 del libro del Éxodo, podríamos darnos cuenta de que esos que llaman idólatras a los católicos no son más que unos intrigantes. Su fanatismo anticatólico no les deja ver la contradicción en la que caen, producto de su ignorancia.

Así dice el libro sagrado:

"No te harás ídolos, figura alguna de lo que hay arriba en el cielo, abajo en la tierra o en el agua bajo tierra. No te postrarás ante ellos, ni les darás culto" (Exodo 20,3).

Cualquiera que tenga dos dedos de frente puede darse cuenta de que eso ya NADIE lo cumple, ni entre los católicos, ni entre ningún otro grupo humano, incluyendo a todos los que acusan a los católicos de idólatras.

Todo el que sepa leer puede entender que si tuviéramos que cumplir la letra de esta ley tendríamos que hacer desaparecer TODOS LOS CUADROS, FOTOGRAFÍAS, ESCULTURAS Y OBRAS DE ARTE.

¿Por qué esos fanáticos son tan hipócritas que, mientras tienen fotografías, esculturas y obras de arte, tratan de hacer creer que las únicas fotografías e imágenes prohibidas son las que los católicos usamos para recordar a los que han sido héroes del Cristianismo a través de los siglos?

¿O es que acaso podemos tener una estatua de Duarte, Sánchez, Mella o de cualquier otro gran patriota, y no la de los apóstoles o la de algún otro gran cristiano?

LA INTENCIÓN ES LO QUE VALE

Cuando un idólatra se prosterna ante uno de esos ídolos que cree dioses y lo adora, está haciendo un acto de idolatría.

Cuando un católico reza ante la imagen de un santo, lo único que hace es pedir la intercesión de ese amigo de Dios, como podría pedírsela, igualmente, a cualquier cristiano.

Nadie niega que podemos y debemos comunicarnos directamente con Dios, como hacemos y enseñamos constantemente los católicos. Sin embargo, está muy claro en el Nuevo Testamento que la oración intercesora de unos hermanos por otros es algo que Dios aprecia.

Eso es lo que nosotros creemos que hacen María y los santos, y con mayor propiedad que los que todavía seguimos en la tierra. Nunca la Iglesia nos ha enseñado que un santo es como un dios. Eso quizás lo dirán otros, pero no los católicos.

Los santos son solamente servidores de Dios, que durante su vida se distinguieron por su abnegación y total dedicación a Dios y a sus hermanos. Por ello merecen nuestra admiración y nuestro cariño. Y como sabemos que están en el cielo junto al Señor, por eso les pedimos que intercedan por nosotros.

Quede claro, además, que la Iglesia nunca ha obligado a nadie a ser devoto de un santo, ni a pedir la intercesión de ninguno. Pero, ¿cómo no querer y admirar a María, la madre de Jesús y ejemplo de entrega a Dios, o a aquellos santos cuyas vidas hemos podido conocer y apreciar?

Un consejo a los católicos: No nos dejemos confundir. Si en nuestra casa puede haber cuadros de patriotas o de familiares, que no falte tampoco la imagen de Jesús, de María o de aquellos santos cuya vida mejor conocemos y admiramos. Su ejemplo será fuente de inspiración para ayudarnos a ser cada día mejores cristianos e hijos de Dios.

Arnaldo Bazán

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