SAN DIONISIO, OBISPO
Y COMPAÑEROS, MÁRTIRES

La memoria del obispo Dionisio, martirizado en París hacia mediados del siglo III (250) y tal vez decapitado y arrojado al Sena, junto con sus compañeros Rústico y Eleuterio, enterrados luego en la famosa abadía de Saint-Dénis a las puertas de París, está presente en Roma desde el siglo IX. Fue inscrita en el calendario en 1568 por hallarse atestiguada en el martirologio jeronimiano el 9 de octubre.

Este Dionisio, del que habla Gregorio de Tours en la Historia de los Francos, sería uno de los siete obispos enviados por Roma a las Galias en tiempo de Decio (259), que llegó a ser obispo de la "Lutetia Parisiorum". Fue martirizado en Montmartre mediante la espada, después de "padecer diversos sufrimientos por el nombre de Cristo".

Este obispo Dionisio galo-romano no ha de confundirse con otras dos figuras. La primera es la de Dionisio el Areopagita, convertido por san Pablo (He 17,34), que fue el primer obispo de Atenas, cuyo cuerpo fue enviado por Inocencio III, en 1215, al monasterio de Saint-Dénis; la otra es la de Dionisio falsamente llamado Areopagita (Pseudo-Areopagita), el célebre místico de fines del siglo V, a quien se atribuyen la Ecclesiastica hierarchia y la Mystología, traducidas por el abad Ilduino de Saint-Dénis (835). Las noticias del autor de la Vida de santa Genoveva (Geneviéve, + 502), escrita hacia el año 520, testimonian la construcción, por parte de la heroína, de la primera basílica dedicada al santo, y que el lugar del martirio fue el "Vicus Catulliacus" (hoy Saint-Dénis).

Todavía a finales del siglo VI, Venancio Fortunato compuso algunos versos con ocasión de la restauración de la basílica dedicada al santo por el obispo de Bordeaux, Amelio, por parte de su sucesor Leoncio. El martirologio jeronimiano nombra en primer lugar también a Eleuterio como sacerdote y a Rústico como diácono. Es más probable que la iglesia donde fue enterrado el mártir Dionisio sea la abacial, convertida en lugar de sepultura de los reyes francos, y no la de Saint-Dénis-de-l´Estrée (estrada, camino), adonde Dagoberto habría hecho una traslación en el siglo VII. Fue el abad Fulrado el que transformó la basílica, consagrada en el año 775.

Poseemos tres passiones; una anónima, del siglo IX; la tercera compuesta por Ilduino, abad de Saint-Dénis, hacia el siglo IX, que confundió a Dionisio de París, martirizado en el Mons Mercurii (llamado después Mons Martyrum, Montmartre) con el Areopagita. La segunda, más antigua, menciona la basílica del santo; por ello fue escrita después del 475, y probablemente en el siglo VIII: Dionisio habría sido consagrado por san Clemente I, papa. Por consiguiente, todas "las pasiones" pretenden acercar al obispo mártir a la época apostólica. Por fin conviene recordar que el culto del santo de París, desarrollado por la construcción de la basílica en el año 475, recibió en la diócesis una octava después de la fiesta, durante la cual se acudía a las siete estaciones de san Dionisio y que en Constantinopla, en el siglo IX, la leyenda del Dionisio Areopagita fue acogida en el sinaxario con la mención de los demás mártires según la leyenda (Rústico, Eleuterio y Catulla). Los martirologios de Dloro de L., de Adón de V. y de Usuardo de Saint-Germain-des-P no aceptaron nunca la artificiosa leyenda de Ilduino.


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